Por qué YO corro descalza

Les resumo anticipadamente mi respuesta: porque disfruto correr largas distancias afuera y quiero poder hacerlo bien toda mi vida.

Para empezar, siempre me ha gustado mucho correr. Es fácil, sano y derivo mucha satisfacción de lograr mayores distancias. Pero, ¿porqué descalza?

Hace poco tiempo descubrí un mundo entero de corredores descalzos y de calzado “minimalista“ convencidos de una nueva corriente de pensamiento en el mundo de corredores que ha tomado vuelo recientemente debido a la popularidad del libro Born to Run (Nacidos Para Correr: Superatletas, una tribu oculta y la carrera más grande que el mundo nunca ha visto) de Christopher McDougall publicado hace poco. A muchos lectores, como a mí, nos tomó de sorpresa una de las conclusiones del libro, y es que: los humanos somos excepcionales corredores de largas distancias (más de lo que te imaginas) y, además, que estamos hechos para correr descalzos… y tan es así, ¡que los tenis de correr nos hacen daño!

No es el estar descalzo per se que nos acomoda mejor para correr, sino la forma en que corremos cuando estamos descalzos. Haz la prueba, siente cómo corres con zapatos y luego siente cómo corres descalzo. ¿Qué cambió?

Cuando corremos con tenis, el pie impacta el suelo con el talón primero (llamado heel strike). Si trataras de hacer lo mismo descalzo, te darías cuenta con el primer paso que caer con el talón es doloroso. Esto es porque el talón es un hueso, pésimo para absorber impactos (algo como golpear el suelo con un bate!). Ese fuerza viaja desde el talón por la tibia, femur y hasta la columna. Es típico de un corredor el dolor de rodilla o hasta de la espalda. En cambio, al correr descalzo, lo que hace uno naturalmente es caer con la parte delantera de la planta del pie (forefoot strike o midfoot strike), no con el talón. Ahora, el impacto se absorbe con los músculos, tendones y ligamentes del pie, ¡por eso no duele! Las diferencias biomecánicas son inmensas y de implicaciones importantes, más de lo que abordo aquí.

(clic para ver fuente original)
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Christopher McDougall relata en su libro cómo los indios tarahumaras de Chihuahua corren distancias increíbles en terreno imposible con calzado absolutamente mínimo (huaraches). Y no son los únicos, muchas personas viven sus vidas enteras sin calzado. Considera que la invención de los tenis para correr como los conocemos hoy es muy nueva, de la década de 1970. El autor hoy cuenta como él y muchos otros corredores como él, que vivían plagados por dolores y condiciones crónicas típicas de corredores (fascitis plantar, tendonitis, dolor de rodillas, etc), pudieron correr más y mejor al cambiar su técnica y correr descalzos.

Esto fue para mí una revelación.

Pero, ¿porqué totalmente descalza y no con calzado minimalista (estilo huaraches, vibram fivefingers y otros)? Al inicio, corría con calzado minimalista, un especie de guante de hule delgadísimo para el pie cuyo propósito es proteger la piel y a la vez permitir total libertad de movimiento del pie. Todo parecía bien (esta palabra es clave) ya que automáticamente pisaba sin el talón. Sin embargo, estudiosa como soy, leía todo lo que encontraba en internet (¿dónde más iba a encontrar una guía para correr descalza o semi-descalza?) y encontré el más grande gurú de correr descalzo, Barefoot Ken Bob.

Al inicio yo ignoraba de los corredores totalmente descalzos porque (erróneamente) creía que las motivaciones de esas personas eran más morales que de atletismo. Admito que soy muy escéptica cuando oigo a alguien defenderse con el argumento de es-natural-ergo-es-mejor, ya que lo escucho mal empleado siempre. Además, pensaba, si con mi calzado minimalista ya no caigo en el talón, entonces ya la hice, ¿no? Pero no había mayor experto en la técnica (y filosofía) que Barefoot Ken Bob.

Una de las principales lecciones de Barefoot Ken Bob: Si duele, está mal… pero si no estás totalmente descalzo no lo podrás averiguar. Entonces con eso (y haciéndome de un poco de valor), hice mi primera prueba descalza. Resultado? Ampollas debajo de los dedos del pie. Es decir, algo estaba mal siempre y no le sentía. Recibí unos consejos y decidí tomar más seriamente algunas de los puntos claves que señala Barefoot Ken Bob, hice unos ajustes, corrí y… ¡no más ampollas!

Así quedé totalmente convencida; para aprender a correr, uno debe correr descalzo.  NO es cuestión de aguantar dolor (¡todo lo contrario!), NO es de tener pies callosos e insensibles, NO es de adscribirse a una religión hippie y NO es de odiar avances tecnológicos. ¿Qué sí es? Es de correr mejor para correr toda la vida.

Me cuesta mucho dejarlo así el tema de los cómo y porqués de correr descalzo tan breve y superficialmente (pero así los dejo con la curiosidad). Pero para eso es este blog, para darle a esos temas y otros sus merecidos espacios. Así lo dejo por lo pronto, pues el propósito de este post era presentar mis razones. Enfatizo que son personales, no exhaustivas ni las únicas que hay.

About Barefoot Lorena

I run barefoot and share that in my blog (english & spanish) • Corro descalza y lo comparto en mi blog (español & inglés) View all posts by Barefoot Lorena

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