Malos hábitos y los síntomas (Cómo el calzado minimalista impidió mi progreso)

Para todo principiante de correr descalzo el comienzo conlleva casi inevitablemente frustración y retrasos, especialmente para aquellos que ya llevan tiempo corriendo con tenis. ¡Paciencia, no te desanimes! Tal ha sido mi propia experiencia.

El primer intento resultó en ampollas, debido a que corría demasiado sobre la parte delantera del pie. Cinco síntomas de que sufres de este mal hábito:

  • tus talones casi no tocan el suelo,
  • se te desarrollan ampollas en los dedos del pie y/0 en la base de los dedos,
  • se te desarrollan esas mismas ampollas cuando corres cuesta arriba (de subida en lomas),
  • dolor muscular de las pantorrillas,
  • dolor del tendón de Aquiles.

Me había acostumbrado a correr de esta forma porque con mi calzado minimalista no sentía la fricción excesiva que había entre el suelo y la parte delantera del pie. Finalmente, todo calzado tiene esta desventaja importante: no te permite sentir. Además, el cansancio muscular de las pantorrillas lo ignoraba pensando que era un mal necesario de la técnica. Esta manera de pensar, que el dolor se debe aguantar, va en contra del principio eje de correr descalzo y es típica de atletas.

Luego de informarme más y recibir consejos de Barefoot Ken Bob y Barefoot Josh (¡Gracias!), me di cuenta de mi error. Primero, aprendí que mi error consistía en caer casi totalmente en la parte delantera del pie (forefoot strike) porque estaba empujando mi cuerpo hacia delante con los dedos del pie o la base de los dedos del pie (toe push-off). Esto fue una gran sorpresa, ¡que el movimiento hacia delante de correr no proviene de empujar el suelo con la parte delantera del pie! Para imaginarse más claramente esto, piensen en la forma en que corren los corredores de distancias cortas. Segundo, para corregirlo es necesario caer en la parte media del pie (midfoot strike) y permitir que el talón toque ligeramente el suelo. Este cambio se logra doblando más las rodillas y haciendo un esfuerzo consciente (al menos al principio) de levantar el pie entero.

En el segundo intento descalza la diferencia fue muy clara. Cambiando mi técnica con estos puntos en mente, corrí sin ninguna ampolla y sin dolor posterior en las pantorrillas. Más aún, tan ligeros y sin fricción daba mis pasos que la piel sensible y nueva donde antes estaban mis ampollas quedó igual sin ningún maltrato. Fue un testimonio a la ligereza de los pasos.

No usen calzado minimalista hasta que ya hayan dominado completamente correr descalzo (pero más probablemente no los querrás usar más). El miedo a intentar correr descalzo y la impaciencia te llevan a pensar que el calzado minimalista puede servir de transición entre los tenis y el pie desnudo. Sin embargo, es una pérdida de tiempo y te expone a lastimarte muy seriamente (porque te lastimas sin darte te cuenta hasta que el problema ya es grave, ejemplo; tendonitis). Tuve que dejar mi calzado minimalista y empezar de cero. De haberlo hecho más temprano, me hubiera ahorrado dolor y y malos hábitos.

Antes de salir a correr: lean bien y completamente ESTO y dejen los tenis (en ese orden). ¡Créanme!

About Barefoot Lorena

I run barefoot and share that in my blog (english & spanish) • Corro descalza y lo comparto en mi blog (español & inglés) View all posts by Barefoot Lorena

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: